Secretario General del Partido Comunista Checoslovaca en 1968, promulgó una serie de medidas democratizadoras conocidas como Primavera de Praga, abortadas brutalmente por las tropas del Pacto de Varsovia. Después de la invasión soviética, fue mantenido en su cargo casi un año, de modo que él mismo tuvo que desmontar la apertura que había promovido, destituyendo a sus amigos y colocando a sus enemigos en el poder. Dubcek se prestó a esa humillación para mantener un simulacro de soberanía en su país y demorar en lo posible el retorno del absolutismo. Así se enajenó la devoción de quienes habían confiado en él. Después fue jubilado como embajador en Turquía, y luego como guardabosques en Eslovaquia. Con la vuelta de la democracia en 1989, presidió el Parlamento hasta su muerte en un accidente de coche.
lunes, 19 de marzo de 2007
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